Nada de promesas de IA que arregla todo sola. Relevamos cómo trabaja hoy tu equipo, te mostramos con números qué automatizar primero y lo dejamos funcionando — con garantía por escrito.
Copiar filas de Excel a mano para armar el reporte del lunes
Perseguir mails sueltos para saber si el cliente respondió
El cierre mensual se come tres días completos del equipo
El reporte del lunes está armado antes de que llegues
Seguimiento automático: sabés quién respondió y quién no
El cierre mensual baja de tres días a una tarde
Analizamos tu operación antes de proponerte nada: sabés exactamente qué automatizar y cuánto tiempo te devuelve, antes de firmar nada.
Nos sentamos con tu equipo — no con un formulario — a ver dónde se pierde el tiempo de verdad.
Priorizamos por impacto: lo que más horas libera, no lo más vistoso.
Proceso por proceso, con plazos, responsables y garantía de funcionamiento.
Se integra con las herramientas que ya usás
Si tu equipo lo hace todas las semanas de la misma manera, probablemente lo podamos automatizar.
Generación y envío de reportes periódicos sin que nadie tenga que acordarse.
Ejemplo típico: de dos horas semanales a cero.
Correos que salen solos según reglas de negocio, personalizados por destinatario.
Ejemplo típico: seguimiento a 200 contactos sin tipear uno por uno.
Sacamos los datos de facturas, remitos y formularios escaneados sin tipeo manual.
Ejemplo típico: de 15 minutos por factura a segundos.
Cada automatización viene con su propio reporte de horas ahorradas, no una promesa.
Se mide proceso por proceso, no en una cifra global.
Conectamos lo que ya usás — no te hacemos migrar de software para automatizar.
Funciona sobre tu ERP, tus planillas y tu correo actuales.
Cada ejecución queda registrada, lista para auditoría interna.
Trazabilidad completa, sin planillas paralelas para controlar.
No todo se resuelve enlazando herramientas que ya existen. Cuando el proceso lo pide, diseñamos y desarrollamos la aplicación que falta, de cero.
La misma plataforma, aplicada a los procesos de cada equipo.
"Lo que antes le tomaba dos días a una persona del equipo, ahora corre solo todas las mañanas."
"Dejamos de perder tiempo cargando datos a mano entre sistemas que no se hablaban entre sí."
"El equipo de soporte implementó la automatización sin que tuviéramos que tocar una línea de código."
No. Nosotros diseñamos e implementamos cada automatización junto a tu equipo. Vos solo definís qué proceso querés automatizar.
Sí, trabajamos con las herramientas que tu empresa ya tiene instaladas: planillas, correo, ERPs y sistemas internos.
Depende de la complejidad del proceso, pero la mayoría queda funcionando en pocas semanas.
Ajustamos la automatización cuando el proceso cambie, sin costo adicional durante el período de garantía.
Se automatiza igual: leemos pantallas, archivos o reportes exportados cuando hace falta. La falta de API no descarta un proceso, solo cambia cómo lo resolvemos.
Depende del proyecto: hay automatizaciones que se implementan una sola vez y otras que incluyen mantenimiento continuo. Te lo dejamos claro en la propuesta, antes de arrancar.
Automatizar es conectar y ordenar lo que ya usás para que corra solo. Un desarrollo a medida es cuando la herramienta que necesitás no existe todavía — te la construimos desde cero. En la auditoría te decimos cuál de las dos resuelve tu caso, antes de cotizar nada.
Varía según el alcance: no es lo mismo un panel de reportes que un sistema con varios módulos. Después de relevar el proyecto te dejamos un cronograma y un presupuesto cerrado por etapas, no una tarifa por hora suelta.
No. La auditoría inicial es gratuita, la usamos para mostrarte con datos reales qué se puede automatizar.
Agendá 20 minutos y salís con una lista concreta de qué automatizar primero.